Francia 1998, gloria para ‘les bleus’

El de Francia ’98 fue, de entrada, un Mundial especial. Era la primera vez que participaban 32 selecciones en la Fase Final de una Copa del Mundo y por tanto, el espectáculo prometía ser mayor que nunca. Sin duda, desde el inicio Francia demostró ser una de las grandes favoritas no sólo por ser la anfitriona, si no por su juego, sus resultados y sus grandes jugadores, que no vieron ninguna rojadirecta como sí sucedería años más tarde. En la primera fase, el equipo de Aimé Jacquet, ya demostró que su objetivo era conquistar su primer Mundial, consiguiendo ganar sus tres partidos y con una gran diferencia de goles.

Otras favoritas también lograron su pase, aunque como suele ser habitual hubo alguna sorpresa. La más sonada y recordada fue, sin duda, la de España. Que perdió el primer partido contra Nigeria con un error de Zubizarretaque será recordado para siempre. En el segundo partido la selección de Javier Clemente no fue capaz de ganar a Paraguay y de nada le sirvió golear a Bulgaria. La Roja, por aquél entonces muy lejos de lo que es ahora, había fracasado. Las demás favoritas, sin embargo, ahí estaban.

Brasil, con Ronaldo a la cabeza, solventaría sus eliminatorias hasta llegar a la final. La más complicada, unas semifinales frente a Holanda en las que pasaron gracias a los penaltis y tras los errores de Cocu y Ronald de Boer. Por su parte, Francia llegó por el otro lado del cuadro y también tuvo que sufrir lo suyo. La correosa Paraguay de Chilvaert le hizo llegar a la prórroga, dónde Laurent Blanc consiguió anotar en el minuto 113. En cuartos de final tuvo que sufrir aún más, y derrotó a Italia en los penaltis. Antes de la final, el último escollo fue Croacia, gran revelación del torneo que acabaría tercera en su primera participación en una Copa del Mundo des de la separación de Yugoslavia. Aquella selección, con Davor Suker como hombre más destacado, perdería 2-1 ante Francia por culpa de un gran Lilian Thuram.

Pero el Mundial de 1998 será recordado por la final. ‘Les bleus’ alcanzaron la gloria, en su propio país, gracias a Zinedine Zidane, que cogió las riendas del equipo para ganar aquella final por 3-0. Francia pasó por encima de Brasil, dónde nadie supo qué le pasó a Ronaldo. El delantero de la canarinha fue duda hasta última hora y antes de salir al campo tuvo hasta algún espasmo que parecía imposibilitarle jugar. En Brasil, sin embargo, se optó por hacerle jugar sí o sí, pero obviamente no pudo hacer nada ante el vendaval francés. El Stade de France fue testigo del mejor partido de la historia de Francia, que el día 12 de julio se proclamaría Campeona del Mundo por primerza vez en su historia y gracias a dos goles de Zidane y uno de Petit. Con ellos, Barthez, Henry, Djorkaeff, Pires y el capitán Didier Deschamps. Ese fue el inicio de una gran era ‘bleu’, que se dos años más tarde conseguiría levantar también la Eurocopa.

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